Alteraciones del Sentido del Olfato y el Gusto (Trastornos Quimiosensoriales)
¿Cuáles son las alteraciones del sentido del olfato y el gusto?
La pérdida del sentido del olfato (anosmia) y del gusto (ageusia) son los desórdenes quimiosensoriales más frecuentes.
La capacidad disminuida para oler (hiposmia) o saborear sustancias dulces, agrias, amargas o saladas (hipogeusia) también son comunes.
En otros desórdenes de los quimiosentidos, los olores, gustos o sabores pueden ser malinterpretados o distorsionados, provocando que una persona detecte un olor o gusto desagradable procedente de algo que normalmente es agradable al gusto o el olfato.
Los desórdenes del olfato son graves porque dañan el sistema temprano de aviso que puede alertar a una persona de cosas como las siguientes:
Las anormalidades del sentido del gusto y el olfato pueden acompañar o indicar la existencia de enfermedades o condiciones tales como:
¿Cuáles son las causas de los desórdenes del olfato y el gusto?
Aunque algunas personas nacen con desórdenes quimiosensoriales, la mayoría están causados por lo siguiente:
-
Enfermedad (por ejemplo, infección de las vías respiratorias altas, infección sinusal).
-
Lesión en la cabeza.
-
Trastornos hormonales.
-
Problemas odontológicos.
-
Exposición a ciertos químicos.
-
Ciertos medicamentos.
-
Exposición a radioterapia para el cáncer en la cabeza o cuello.
¿Cómo se diagnostican los desórdenes del sentido del olfato y el gusto?
Además de un examen físico e historia médica completa, los procedimientos de diagnóstico pueden incluir lo siguiente:
-
Medir la concentración más baja de una sustancia química que la persona pueda reconocer.
-
Comparar los gustos y olores de diferentes sustancias químicas.
-
Exámenes de "raspar y oler".
-
Exámenes de "beber a sorbos, escupir y enjuagarse" donde los productos químicos se aplican directamente en áreas específicas de la lengua.
Tratamiento de los desórdenes del sentido del olfato y el gusto:
El tratamiento específico será determinado por el médico, o médicos basándose en lo siguiente:
-
La edad del paciente, su estado general de salud y su historia médica.
-
Qué tan avanzado está el desorden.
-
Sus expectativas para la trayectoria del desorden.
-
La tolerancia del paciente a determinados medicamentos, procedimientos o terapias.
-
La opinión o preferencia del paciente (o de su familia).
El tratamiento puede incluir lo siguiente:
-
Suspender o cambiar los medicamentos que contribuyen al desorden.
-
Corregir el problema médico que está causando el desorden.
-
Eliminar por medio de cirugía los obstáculos que puedan estar causando el desorden.
-
Recibir asesoramiento.
Haz click aquí para ir a la página de
Los Recursos en la Red de La Otorrinolaringología.
Última revisión: 3/31/2008
Fecha último modificado: 8/4/2008